Volver a leer el apunte no es repasar

Te sientas, abres tus apuntes del dativo, los lees otra vez. Todo te tiene sentido, hasta se siente fácil. Cierras el cuaderno pensando que ya. Y a la hora del ejercicio no sale nada. Eso le pasa a todo el mundo y no es por falta de memoria.

Qué está pasando

Leer otra vez es reconocer. Ves la explicación y tu cabeza dice «ah sí, claro». Y esa sensación de claridad se siente idéntica a saberlo, pero es otra cosa. Se te está haciendo fácil porque lo tienes enfrente.

Reconocer es que te den la respuesta y tú digas que sí. Recuperar es tener que ir a sacarla tú, sin que nadie te la ponga enfrente. Cuando te toca hablar con alguien de verdad siempre te toca la segunda, y esa es la que casi nadie practica.

Es como ver a alguien tocar una canción y quedarte con que se ve fácil. Se ve fácil porque él la está tocando. Agarras tú el instrumento y no sale.

La prueba que yo hago

Cierra todo. Agarra una hoja en blanco y escribe la regla con tus palabras, mal, como te salga. Sin ver.

Lo que puedas escribir, eso es lo que traes. Lo demás es tu tarea de hoy, y ya no la tuviste que adivinar.

Cuando termines, abre el apunte y compara. Y aquí va lo importante: no te fijes nada más en si acertaste. Fíjate en por qué la respuesta era esa. Si nada más marcas si estuvo bien o mal, mañana vuelves a fallar en lo mismo con otras palabras.

La otra manera, que es mi favorita

Agarra una oración que ya hiciste y ve cambiándole una cosa cada vez.

Ich gebe dem Mann das Buch.
→ cámbiale el género: Ich gebe der Frau das Buch.
→ ahora en plural: Ich gebe den Männern das Buch.
→ ahora niégala: Ich gebe dem Mann das Buch nicht.
→ ahora pregúntala: Gibst du dem Mann das Buch?

Es el mismo material y ya son cuatro maneras distintas de volver a sacarlo. Y de paso te mueve el género, el número, la negación y el orden, que es justo donde se traba la gente.

Cuándo repasar

No cinco veces el mismo día. Eso se siente muy productivo y sirve poco, porque sigue estando todo fresco y nada más estás reconociendo otra vez.

Al día siguiente, y luego como a los tres días. Cuando ya se te empezó a borrar tantito es cuando el repaso vale, porque ahí sí tienes que ir a sacarlo. Si se siente un poco incómodo es buena señal, quiere decir que de verdad lo fuiste a buscar.

Por qué mis solucionarios explican el porqué

Por esto mismo. Un solucionario que nada más te dice cuál era la respuesta te deja en el «ah sí, claro», que se siente igualito a saberlo. Por eso los míos explican cómo se pensó la respuesta, para que la próxima la puedas pensar tú.

Soy Juan. Enseño alemán en TikTok (@juanescalonaidiomas) y escribo cuadernos de gramática en PDF. Si algo de aquí no te quedó claro, déjamelo en los comentarios de cualquier video y ahí te contesto.

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